sábado, octubre 07, 2006

Casi la muerte




Es casi como la muerte.
Como si el planeta se cimbrara y la vida terminara.

Parece como si los cielos estuvieran de luto porque el azul es negro y las nubes son un cementerio.
Como si los ojos se cerraran para siempre, para siempre.

Parece que los soles tuviesen, de repente, frío y se congelaran, porque los huesos tiemblan y se resquebrajan.
Como si siempre hubiésemos no estado.

Parece que las estrellas se cayeran todas sobre nosotros, sobre nuestros ojos, en lágrimas, deseo de no desear.
Como si las nubes fuesen todas viento, nada fijo.

Parece que nuestro corazón se despedaza y nuestras mentes
y nuestro tiempo.
Como si el tiempo ya no fuese nuestro.

Parece que las horas se nos acaban con cada pestañeo, las horas y segundos de una mal habida felicidad y corta.
Como si las letras todas que hubiésemos leído fuesen letra muerta.

Parece que todo lo que sabemos del amor es falso y mentiroso y burdo y doloroso.
Como si el amor no fuese valedero.

Parece que cada y todo lo que vive ya estuviera muerto, porque nuestro corazón es eso lo que grita.
Como si nos hubiesen arrancado una y otra vez el alma.

Parece que nadie, como nadie, ha sufrido tanto como uno y que el dolor es todo nuestro y para siempre.
Como si el dolor fuese una playa donde toda la arena nos lastima.

Parece que somos los que ya morimos y volvemos a morir cada que morimos en las lágrimas.
Como si ya no fuésemos a ser capaces de vivir.
Parece que la vida no nos quiere más ya a su lado
y nos parece lo justo para ya no ver el dolor en el espejo.
Como si llorar no fuese suficiente y volvemos a llorar.

Parece casi como la muerte, como estar bien muertos o casi muertos y queremos volver a morir y pegarnos un tiro,
enterrarnos un cuchillo,
acabarnos las pastillas,
colgarnos de la cortina,
no cerrar la sangre de las venas,
dejarnos morir poco a poco,
pero rápido,
porque ya no aguantamos el dolor,
dolor que nos lastima,
que nos duele,
que nos mata,
que ya no nos deja vivir.

Casi todo cambia, nuestra historia cambia, nuestra mente, los recuerdos cambian y la vida.

Los proyectos cambian, los sueños y la noche cambian.

Casi todo cambia, los amigos cambian, el pasado y el presente cambian
y se nos deshace en las manos el corazón, porque el corazón cambia.

Casi todo cambia, porque nuestro amor cambió y nosotros con él
y él con nosotros cambia.

Es casi como la muerte el sentirse desolado, sin amor, sin él, sin ella.

Te comprendo,
es quizá que tú lo sabes más que nadie,
te comprendo...

Es casi como la muerte

Pero no es la muerte.




Blas Torillo.

3 comentarios:

Rayo de luz dijo...

Es que así es la vida y así es el amor.
Un conjunto de sentimientos y sensaciones que a veces no danzan al mismo ritmo, pero para eso estan los sentidos; para darles la dirección que es debida y encauzarlos a un buen camino de realidades aunque jamás debemos de dejar desalentado un sueño, por que vivir un sueño puede ser vivir una realidad.
Un beso desde mi mundo para tu mundo de sensaciones.

Hiskka dijo...

Cuanto de cierto hay en tus palabras, pero cansa volver a caer, canza la injusticia, canza la vida...mientras sigo caminando.
Un abrazo

Blas Torillo dijo...

Claro que cansa His...

Pero cuando estamos cansados, la solución es descansar, antes de seguir.

Besos.