miércoles, octubre 11, 2006

No hace mucho tiempo















No hace mucho tiempo
que las letras se revuelven en mis manos
porque aunque no parezca
tengo todavía poemas en los ojos.

Cuando los amigos parecen desaparecer
cuando los viejos mueren y los niños juegan
cuando es difícil decir lo que uno siente
Me encuentro tus ojos escondidos
Tus ojos que desde hace años me dicen lo que veo.

No es fácil este negocio de la vida
no siempre se tienen todas las monedas
ni todas las respuestas y muchas cosas son fantasmas
pero tus pies están allí para hacer caminos
tus pies que van dejando huellas que yo sigo

Quizá el amor es diferente,
un poco ralo y un poco más calmado,
quizá los besos son distintos,
pero allí sigue tu boca que me dice que prosiga
que me explica cada día la vida, que me besa...

Podría pensar de más y hacer más libros aún,
podría estar pensando que pienso y sintiendo que siento
podría verme en el espejo y verme más viejo,
mas tus manos están allí para decirme
que el mundo es más que letras, que tomándonos las mismas
no hay viento que nos separe, sino sueños que nos unen.

La oscuridad es a veces mala consejera
y la soledad es temor y el dolor es soledad,
pero estando juntos, como estamos,
podemos aprender a amarnos cada día
como hasta ahora,
podríamos aprender a seguir siendo tú, mi esposa
y yo, tu compañero.


Blas Torillo.

2 comentarios:

Cristina Fornés dijo...

Querido amigo, con tu permiso, voy a copiar tu poema, a cambiarle algunos masculinos por femeninos, y viceversa, y a dejarlo como un obsequio sobre la almohada de mi esposo.
Porque también tengo todavía poemas en los ojos... y un compañero, mejor-amigo de la vida inseparable. Gracias por expresarme.

Blas Torillo dijo...

Va... adelante...

Y dile a quien tú creas que, si le sirve, nomás digan de dónde lo tomaron...

Ahora nomás sigue escribiendo...

Un abrazo